Y ya estamos llegando a los autores posmodernos latinoamericanos. Empezamos con Sergio Pitol, y fue un descubrimiento casi asombroso.
El Vals de Mefisto nos dejó extrañamente sorprendidos, porque es tanto lo que no se dice, que hay que desentrañarlo lentamente. La práctica discursiva, su manera de narrar, y la propuesta de ir de historia en historia, como en un viaje.
Recordamos, también, lo que dice el investigador mexicano Lauro Zavala, a propósito del cuento posmoderno:
es rizomático (porque en que en su interior se superponen distintas estrategias de epifanías genéricas), intertextual (porque está construido con la superposición de textos que podrán ser reconocidos o proyectados sobre la página por el lector), itinerante (porque oscila entre lo paródico, lo metaficcional y lo convencional), y es anti-representacional (porque en lugar de tener como supuesto la posibilidad de representar la realidad o de cuestionar las convenciones de la representación genérica, se apoya en el presupuesto de que todo texto constituye una realidad autónoma, distinta de la cotidiana y sin embargo tal vez más real que aquélla)
Y vimos que desde los primeros posmodernos (Cortázar, Borges,) la metatextualidad tiene por finalidad, por intencionalidad comunicativa, el establecer reflexiones acerca de cómo funciona el texto literario; pero, también, el autor de relatos que reflexiona en cuanto a cómo ficcionaliza, reflexiona además en cuanto a las prácticas, puntos de vista, ideologías y maneras de concebir el mundo de la realidad cultural e histórica en la que se inscribe como persona discursiva.
Hola a todos!
Nuevamente reiniciamos el taller, el lunes 5 de abril de 2010.
El tema será La intertextualidad y la metaficción en Cervantes, Borges, y autores posmodernos latinoamericanos. Es decir, procedimientos literarios para no académicos, la vigencia de textos paradigmáticos como Don Quijote, lo universal de Borges, y la perspectiva de nuevos autores latinoamericanos que nos dan su personal visión del mundo.
De la literatura de Puig, tan cuestionada y polémica, puede decirse que tiene, por lo menos dos dimensiones:
La lógica del doble discurso: en la que elabora una poética de la hipocresía y de la transparencia, con el leit motiv del saqueo de intimidades, y
La invención: una vez que se saquea una intimidad individual y propia, sobre ésa inventa otra, que ya no es personal porque crece entre dos: aparece el tema de la adicción al otro, la heteromanía, donde sus personajes no son curiosos sino una suerte de vampiros parásitos que se nutren del otro.
Así, según afirma Alan Pauls en Manuel Puig: la Zona Íntima, "Puig pone en suspenso dos persistentes incompatibilidades conceptuales: la que divorcia y enfrenta lo íntimo con lo público, con el exterior político, y la que enfrenta al ingenuo con el esclarecido, el lúcido, la conciencia heroica. La intimidad es política porque hace posible lo imposible; el ingenuo es la vanguardia porque se deja llevar, se entrega a la experiencia, porque quiere ver qué hay más allá, qué viene después, y porque lo único que se pregunta en su media lengua de ingenuo es: a ver, a ver, ¿por qué no? ¿por qué no?"
Analizaremos:
1. Presentación del texto como yuxtaposición de discursos que acontecen como texto por la operación del lector.
1.1 cuestiones de género
1.2 sujetos del enunciado
1.3 minimalismo en la estructuración del texto: el diálogo
1.4 pretensión de fidelidad al registro
2 Eliminación de la figura tradicional del narrador
2.1 sujetos del enunciados que poseen discurso pero que no hablan: son hablados
2.2 Enunciación: instancia enunciva que rige.
2.3 Direccionalización del discurso: monologismo.
3 Alegoría de la lectura
3.1 tematización del procedimiento de lectura
4 Revisión del concepto de dialogismo/ polifonía.
Además veremos cómo la utilización de la parodia y el kitsch lo introducen en los cuestionamientos sobre el Posmodernismo, que ya habíamos comenzado a discutir con Saer, como así también su personal lectura de lo político.
Y...es difícil dejarlo a Saer. Por eso vamos a trabajar también algo de sus primeros cuentos, "Lo visible", que tiene tanto que ver con su manera de "ver". Les sugiero que lean "El concepto de ficción", en http://www.literatura.org/Saer/jsTexto6.html, ya que allí el mismo autor explica su propia concepción acerca del tema. Veamos un fragmento:
"...La ficción no es, por lo tanto, una reivindicación de lo falso. Aun aquellas ficciones que incorporan lo falso de un modo deliberado ó fuentes falsas, atribuciones falsas, confusión de datos históricos con datos imaginarios, etcétera, lo hacen no para confundir al lector, sino para señalar el carácter doble de la ficción, que mezcla, de un modo inevitable, lo empírico y lo imaginario. Esa mezcla, ostentada sólo en cierto tipo de ficciones hasta convertirse en un aspecto determinante de su organización, como podría ser el caso de algunos cuentos de Borges o de algunas novelas de Thomas Bernhard, está sin embargo presente en mayor o menor medida en toda ficción, de Homero a Beckett. La paradoja propia de la ficción reside en que, si recurre a lo falso, lo hace para aumentar su credibilidad. La masa fangosa de lo empírico y de lo imaginario, que otros tienen la ilusión de fraccionar a piacere en rebanadas de verdad y falsedad, no le deja, al autor de ficciones, más que una posibilidad: sumergirse en ella. De ahí tal vez la frase de Wolfgang Kayser: ìNo basta con sentirse atraído por ese acto; también hay que tener el coraje de llevarlo a cabo.
Pero la ficción no solicita ser creída en tanto que verdad, sino en tanto que ficción. Ese deseo no es un capricho de artista, sino la condición primera de su existencia, porque sólo siendo aceptada en tanto que tal, se comprenderá que la ficción no es la exposición novelada de tal o cual ideología, sino un tratamiento específico del mundo, inseparable de lo que trata. Este es el punto esencial de todo el problema, y hay que tenerlo siempre presente, si se quiere evitar la confusión de géneros..."
"La masa fangosa delo empírico y de lo imaginario"...¡Fantástica definición!!
Para poder entender la construcción de esa poética tan suya, vamos a manejar los siguientes conceptos:
·"Permanencias" y "pertenencias"
·El intertexto infinito definido por Barthes
·La tensión en la representación entre el efecto de realismo y la intención de escenificar el acto de escribir en la escritura misma
·La autorreferencia
·La subversión del canon de lo narrativo, desde la construcción de la novela.
·Su concepción de la literatura, de la escritura, como un modo de posicionarse en el campo literario y cultural.
·Una literatura que se busca en sí misma y no en el contexto, y que por eso ocupa un lugar “otro”, desde la “zona”.
·Las marcas recurrentes en su escritura
·La indiferenciación discursiva, quiebre de lo narrativo cruzado con lo poético.
·Un núcleo de procedimientos: registro de la percepción, el énfasis descriptivo y el recurso de la repetición,
·La mirada y la percepción: la imposibilidad de ver, pero también la necesidad de ver, y de ver lo mismo de otros modos, lo que se lee como una estrategia de contraposición que releva la acción de la mirada.
Los tres conceptos cortazarianos podrían categorizarse así (aunque en absoluto esto es excluyente):
• los cronopios son seres alocados, imprevisibles, desordenados, bellos y vagabundos; les hace daño lo concreto, lo real y lo urgente.
• los famas, cuadriculados, racionales, estables y psicorrígidos. Los famas desesperan a cualquiera, pero aún así Cortázar parece preferirlos a los esperanzas que no marcan la vida (el autor los comprende, pero les presta tan poca importancia que ni siquiera los incluye en el título del libro "Historias de cronopios y de famas").
• los esperanzas son gente del común, de la que no se nota y uno tiende a olvidar haber conocido. Como los personajes de Casa tomada, resignados que no la pelean nunca.
Y en sus cuentos siempre nos cuenta la lucha humana entre la rutina plana y abrumadora (el lado esperanza), la neurosis (el lado fama), y el mundo de los sueños, el juego y la felicidad (el incomparable lado cronopio). En Rayuela, Horacio Oliveira, un fama de aquéllos, intolerable y apenas tolerado por sus amigos, tiene como contraste a La Maga, personaje inolvidable y cronopio de la mejor cepa.
La misma estructura: él-fama, ella-cronopio, se repite en las dos parejas de Todos los fuegos el fuego.
En cambio, las mujeres fama parecen no existir o no notarse mucho.
¿Por qué? ¿Quizás porque no llegó a vivir en el Siglo XXI??
Y llegó el tiempo de reencontrarnos con Cortázar. Julio tiene ese no sé qué tan querible, como un viejo conocido de toda la vida...y que en realidad lo es, forma parte de la historia de la mayoría de nosotros por diferentes motivos.
Vamos a hacer una breve selección con algo de sus cronopios (imposible omitirlos), algo de sus fantásticas otredades, y algo de sus cuentos con esa perspectiva de la voz infantil que nos descubre el mundo. Lo fantástico, en palabras de Todorov, uno de los grandes teóricos de la Literatura fantástica, ocurre cuando "en un mundo que es el nuestro, el que conocemos, sin diablos, sílfides, ni vampiros, se produce un acontecimiento imposible de explicar por las leyes de ese mismo mundo familiar".
Entonces pues, vamos a instalarnos en el territorio de "lo otro", en la búsqueda de una realidad paralela a la que vivimos, que también puede ser vivida como el reconocimiento de una parte de nosotros mismos, ya veremos por qué...
Y están las técnicas recurrentes en la obra cortazariana, donde el elemento fantástico no choca con la lógica sino que más bien interactúa con ella en
cuentos que claman por la ambigüedad y rechazan a los gritos una lectura cerrada.