El tiempo y el espacio del taller de lectura plasmado para:



leer de diferentes maneras (por arriba, por abajo, entre líneas, a fondo, participando del texto, recreándolo),



dar cuenta de los procesos culturales en que surgen y son comprendidas o cuestionadas las obras literarias,



pensar (discutiendo, asombrándose, dejándose llevar por lo que los textos nos dicen -pero parece que no dijeran-),



y por sobre todas las cosas, y siempre, disfrutar de la buena literatura.








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domingo, 15 de abril de 2012

Bolivia


Test


¿Qué es Bolivia?
¿Un conglomerado de cadáveres?
¿Un colectivo lleno de militares?
¿Una masa enorme de tierra silenciosa?
¿Una planicie de rostros terrosos?
(Impasibles miradas cansadas de esperar)
¿Una altitud de cartón-piedra?
¿Una caída vertical de la pobreza a la nada?
¿Un grupo de niños pijes de anchas corbatas?
¿Una cadena de resentimientos y mentiras?
¿Un puñado de crímenes detrás de la basura?
¿Un niño muerto en una caja de zapatos?
¿Un libro de poemas que arde porque sí?
(Porque invade la sangre de quien lo lee)
¿Un escritorio, dos escritorios, tres escritorios?
¿Una tienda de campaña?
¿Una lluvia pasajera?
¿Un costal de títeres quemados?
¿Un periodista que siempre cae parado?
(Como trípode con un rollo de dólares
que le alegra el ano)
¿Una página menos, siempre tan lejos
de la historia?
¿Un grupo de universitarios confundidos?
¿Un poema, dos poemas, este poema?
Escoja solamente diecinueve respuestas.
Ni una menos.

Alfonso Gumucio Dagron (1950 - )


 Un poco de historia.

Bolivia registra evidencias  de ocupación humana desde el 12.000-10.000 a.C. en el Yacimiento de Viscachani, es decir, es la segunda en antigüedad en Sudamérica, después de Perú. Desde esa época se van desarrollando diversas culturas sedentarias en el altiplano, como los aymaras, urus, collas, lupacas, y pacajes, y van estableciendo dominios, como la de los aymaras.
Luego los Incas  conquistan el altiplano boliviano e intentan sin éxito conquistar el oriente boliviano, habitado por etnias de linajes amazónidos y pámpidos. En las regiones orientales de Moxos y Baures, entre los siglos IV a. C. y XIII d. C., se desarrolló la Cultura Hidráulica de las Lomas, la más extensa del continente americano.
El primer europeo en llegar al actual territorio de Bolivia fue Diego de Almagro en 1535, después de partir del Cuzco con el fin de conquistar Chile. Muerto Almagro, Francisco Pizarro envió a su hermano Gonzalo a conquistar y colonizar la región del Collasuyo. Aparecen las primeras ciudades: Chuquisaca (actual Sucre) en 1538, Potosí en 1546, La Paz en 1548, Santa Cruz de la Sierra en 1561 y Cochabamba en 1571.
Por más de doscientos años se conoció a Bolivia  también como la Real Audiencia de Charcas, (el más alto tribunal de la Corona española en la zona conocida como Charcas, llamada tardíamente Alto Perú -hoy Bolivia- porque, entre otras cosas, prometía impensables cantidades de plata, abundante en sus minas y clasificada  (empezando la segunda década del mil seiscientos), como la mayor productora de este mineral en el mundo. Así, la ciudad de Potosí albergaba la fama de un Londres o un Nueva York hoy en día, ya que incluso llegó a ser la ciudad más poblada de América. De esta forma, es como Bolivia se ancla en la producción minera por naturaleza y la agrícola como complementaria de la primera.
 Luego de su independencia, Bolivia  se sumerge en un mar de revoluciones y guerras civiles durante más de cincuenta años. Esa constante agitación política que ha vivido a lo largo de su historia (revoluciones, golpes de estado, dictaduras, guerras civiles, guerras con países vecinos) la ha marcado indefectiblemente.
 Sus tierras han sido invadidas por casi todos sus vecinos limítrofes. Desde 1828, peleó frente a la invasión peruana; luego, en 1837 contra Argentina. Un año más tarde, en la batalla de Yungay con el Perú una vez más.
En 1879, la guerra que les marcaría el corazón, guerra del Pacífico, en la que pierde la salida al mar. Entre las guerras más importantes, cabe mencionar que también tuvo una guerra con el Brasil, que desembocó, como todas las anteriores y las siguientes, antes de su época democrática, en la pérdida de parte del territorio. En 1932, Bolivia vivió un nuevo conflicto sangriento contra Paraguay: la guerra del Chaco se extendió durante un periodo de tres años y, como siempre, produjo una significativa reducción de sus fronteras. Confinada a la mediterraneidad, la dolorosa experiencia del Chaco marcó cicatrices profundas en los jóvenes intelectuales que sobrevivieron a la campaña. Surge así una literatura de la angustia y la desesperación, una novela de la frustración y el fracaso.

 Muchos escritores tuvieron que emigrar o fueron ahogados por la convulsión interna. Sin embargo, en los últimos años la literatura de Bolivia se encuentra en un proceso de crecimiento, añadiéndose a los nombres canónicos como Adela Zamudio, Óscar Alfaro y Franz Tamayo, muchos otros de autores recientes.

LA NARRATIVA CONTEMPORANEA DE BOLIVIA
En líneas generales el punto de partida para la narrativa boliviana contemporánea podría surgir inmediatamente después de la guerra del Chaco de 1932.

Tiene seguidamente su significativo desarrollo durante la Revolución del 52 y en sus secuelas posteriores más escabrosas.

Otra etapa se genera como consecuencia de la Guerrilla del Che Guevara en Ñancahuazú y finalmente, la literatura del periodo de las dictaduras que se gesto en la clandestinidad, en el exilio y actualmente en el restablecimiento de la democracia.

El sacrificio inútil de toda una generación muerta en el holocausto de la miseria, el infierno de la naturaleza, la irresponsabilidad de militares y gobernantes se plasma en páginas de punzante realismo donde predomina la anécdota de los episodios de la guerra.
Lo grotesco, político, social, las dictaduras, el exilio, la resistencia popular, la lucha estudiantil y militante son los temas de predilección.

Y la gran ciudad con todas sus plagas de prostitución, corrupción, narcotráfico, drogadicción, miseria, alcoholismo, politiquería y negociados conservan un lugar preponderante en los motivos argumentales.


Céspedes: La Post-guerra y las ideas nacionalistas

Augusto Céspedes, (Cochabamba, 1904 /1997), periodista, escritor y político boliviano, uno de los escritores más significativos de la llamada «generación del Chaco» y de la revolución de 1952.
Céspedes obtuvo el título de abogado, pero comenzó a destacarse en su labor como periodista y columnista. Escribió para periódicos como El Diario y El Universal.

La Guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia, se libró desde setiembre del año 1932 hasta junio de 1935, por el control del Chaco Boreal. La aridez y escasa población de ese territorio hizo que, desde la época colonial, nunca se definieran sus límites en cuanto a la dependencia política-administrativa. Recién después de que Bolivia perdió la salida al océano Pacífico, como consecuencia de la Guerra del Pacífico (1879), esa región adquirió un valor estratégico para ese país. La ocupación del Chaco Boreal era ahora necesaria para salir al río Paraguay y por esa vía tener acceso al océano Atlántico. Otra de las causas fue la supuesta existencia de petróleo en el subsuelo chaqueño según la Standard Oil, que ya los explotaba en Bolivia.
Fue la guerra más importante en el continente sudamericano durante el siglo XX. Bolivia movilizó, en los 3 años de duración, 250 000 soldados y Paraguay 150 000, que se enfrentaron en combates en los que hubo gran cantidad de bajas (60 000 bolivianos y 30 000 paraguayos), gran cantidad de heridos, mutilados y desaparecidos. Los distintos tipos de enfermedades, tanto físicas como psicológicas, la característica hostil del teatro de operaciones y la falta de agua y buena alimentación afectaron la salud de los sobrevivientes, a muchos de por vida.
La guerra consumió ingentes recursos económicos de ambos países, de por sí muy pobres. Años después de concluido el conflicto, se descubrió que no existían yacimientos petrolíferos, aparte de los que ya se habían descubierto en la pre-cordillera boliviana lindante con el Chaco.

Al finalizar la guerra, Céspedes publicó Sangre de mestizos (1936), una colección de relatos cuyo argumento gira en torno a la temática de la guerra del Chaco. La narrativa de Sangre de mestizos, es utilizada por Céspedes para mostrar el extremo de barbarie al que se había llevado a la sociedad boliviana, en función de los intereses de las minorías elitistas. Céspedes identificó al mestizo como el nuevo ciudadano boliviano, que asumió su identidad luego de enfrentar su realidad en la guerra.
El relato más célebre de Sangre de Mestizos probablemente sea "El pozo", el cuento que trabajaremos, y es una metáfora sobre la inutilidad absoluta de la guerra, lo absurdo del conflicto que moviliza a miles de personas que no saben por lo que mueren. En este y otros relatos Céspedes describe el desencuentro entre el boliviano y el territorio en el que combate: hostil y ajeno, de un calor sofocante y panorama inhóspito. "El pozo" ha sido considerado como uno de los mejores cuentos de la literatura boliviana, publicado en varias antologías.






Bolivia actual.

En la actualidad hay una nueva generación  –escritores nacidos en las décadas del setenta y el ochenta– que  se ha iniciado con obras prometedoras, con muchas perspectivas para colocar a Bolivia en un lugar más relevante en el panorama de la literatura latinoamericana. Podemos señalar a Gabriel Chávez Casazola, Juan Pablo Piñeiro, Rodrigo Hasbún (Cochabamba, 1981), Maximiliano Barrientos (Santa Cruz, 1979) y Giovanna Rivero (Santa Cruz, 1972).
 ¿Existe algún tema literario boliviano por excelencia?  Giovanna Rivero dice en una entrevista:
 Existió, pero creo que ha ido mutando en los últimos años. La mina fue el gran tema de fines del Siglo XIX y comienzos del XX, y todavía ha tenido sus remanentes en narrativas como la de Edmundo Paz Soldán y la mía propia. Pienso en el cuento "Azurduy", de Paz Soldán, que retrata al minero desde la mirada urbana, pero que de todas maneras retoma uno de los arquetipos bolivianos centrales, fuertemente descriptivos de la colonia. Sin embargo, el minero ha mutado hacia otros personajes que también viven "bajo tierra", respirando oxígeno viciado, personajes saenzianos, casi góticos... Detectives andinos, aparapitas, vampiros híbridos, solitarios jóvenes cruceños que nacen marcados, mujeres profundamente solas... Actualmente, ¿cuál es el tema? Por suerte no existe "el tema", en singular, y no quiero caer en una respuesta fácil que apele a lo universal como la omni explicación de todo, pero creo que en Bolivia el deseo por narrar individualidades desmarcadas de las macroestructuras (locales) es relativamente nuevo. Habrá que ver si esa dirección de la flecha se interrumpe con un proceso político altamente homogeneizador.

El relato de migración.
Dice Josefina Ludmer en Aquí América Latina: “Los relatos de migración de sudamericanos al primer mundo cuentan una travesía radical: el pasaje de la nación a la lengua. Pueden narrar un exilio político, económico, universitario, para seguir a su pareja, para escapar de la policía, etc. En los relatos latinoamericanos la primera discriminación es la lingüística: los inmigrantes universitarios trabajan con la lengua y sufren la diferencia lingüística.
En la caída y el relato de migración, en el camino de la nación a la lengua, los sujetos sufren la experiencia a veces trágica de convertirse en nadie o en otro: en el latino, el hispano, el sudaca, el bolita. El emigrado latinoamericano sería entonces, paradojalmente, uno de los sujetos nacionales de la globalización. Porque está desnacionalizado y desterritorializado puede ser un representante de lo nacional latinoamericano hoy.”

Giovanna Rivero.

Giovanna Rivero nació en 1972 en Santa Cruz de la Sierra, pero ha viajado para estudiar por Bolivia y también a los Estados Unidos. Dice “Yo siempre viajo con mi "ajayu". El problema es que a veces lo dejo olvidado en esas nuevas ciudades y me cuesta un montón regresar, volver a adaptarme”. El ajayu, para la cultura aymara, es el principal de los 'espíritus' que tiene el hombre. Está relacionado con la conciencia, con el razonamiento y también con la fuerza vital.
Ha escrito una novela y varios libros de cuentos, entre los que se destacan Contraluna (2005) y Sangre dulce (2006). En sus cuentos los personajes están siempre poseídos por pasiones extremas y deambulan por el mundo expresándose con fuerza: hay olores intensos y la sangre nunca está muy lejos de la superficie. Más que la ironía, abunda el sarcasmo, el humor negro. Puede haber algún golpe de efecto al final, pero éste nunca es gratuito. 


La mujer como un ser que no sólo ama sino que es también capaz de desear con más fuerza que los hombres es un tema hace rato presente en la literatura latinoamericana. A la narrativa boliviana le ha costado liberarse de sus represiones; le han faltado más voces como la de Rivero. En su obra, el deseo se expresa en la pulsión sin ambages de la carne. Esto le ha valido la crítica de algunos que aceptan esas expresiones cuando se trata de un escritor, pero las encuentran “chocarreras” si quien las escribe es una mujer. Lo irónico de esta lectura tan tradicional está asumido en la escritura de Rivero: ella sabe que esos críticos están condenados a rechazarla. En la constante lucha entre los sexos que aparece en su narrativa, la tibieza masculina poco puede ante el exceso femenino. Los hombres y las mujeres están destinados a desencontrarse: son más las cosas que los separan que las que los unen. No es que no quieran entenderse: lo que ocurre es que no pueden.

Trabajaremos cuentos de Giovanna, de su libro Tukzon: historias colaterales. Postmoderna, con elementos de la crónica periodista, la ciencia ficción, el ensayo, la ficción tautológica, la narrativa de Rivero es a ratos sarcástica, a ratos nihilista, pero también tierna y comprometida con las luchas de los desfavorecidos pero de una nueva manera, sin las ingenuidad de las generaciones anteriores.

El estilo de Rivero es de un fluido ritmo punzante, mezclando descripciones y observaciones filosóficas con una soltura admirable. Los cuentos de Tukzon van, de a poco, armando una novela: la historia de una periodista de una revista freak, a la que se le ha pedido escribir una reportaje sobre los "coyotes". Tukzon transcurre en un Estados Unidos en el que el futuro ya es el presente: no es un libro de ciencia ficción, pero sí uno sobre, entre otras cosas, el impacto del imaginario de la ciencia ficción en la vida cotidiana.

Nada en este libro de choques de culturas es casual. El título, por ejemplo, tiene una explicación rebelde: "Escribo Tukzón para no olvidar cómo no se pronuncia. Las extranjeras tenemos líos con esa pronunciación. De hecho, quieren que nos comamos la K. Por eso mismo escupo la K". Los textos se desplazan por algunos de los paisajes más emblemáticos de los Estados Unidos -Miami, New York, el Sur, el Midwest--, y aparecen, en frecuente colisión, policías y polizontes, presidentes e inmigrantes ilegales, escritoras becadas y jóvenes extraviadas. Los personajes extrañísimos se suceden sin descanso, y todos tienen una razón de existir más que justificada: el agente H., Ariadna Némesis, o la adolescente que muere en el atentado a las Torres Gemelas y luego, desde otra vida, nos cuenta cómo fue que ocurrió lo que ocurrió: "Mientras volaba pensaba en mamá y en cómo ella no quería que yo fuese con Sue o Amber a tocar el saxo o la guitarra, según cómo se iba rasgando el día, en la azotea de la Torre Sur, donde nos turnábamos con un par de argentinos que bailaban tango, una música tristísima que quizás fue lo que atrajo tanta mala suerte". 


Y para finalizar, aquí va un poema de Óscar Cerruto, poeta, periodista y diplomático (1912/1981), que vivió en Buenos Aires desde 1942 hasta 1946 trabajando en la embajada boliviana de Argentina. Durante su estancia en el país tanto su pensamiento político como literario cambiaron radicalmente, tanto así, que muchos de sus cuentos publicados en Buenos Aires tratan sobre cotidianeidades de la clase alta boliviana.

Cantar

Mi patria tiene montañas,                                        
no mar.
Olas de trigo y trigales,
no mar.
Espuma azul los pinares,
no mar.
Cielos de esmalte fundido,
no mar.
Y el coro ronco del viento
sin mar.  





lunes, 27 de febrero de 2012

Literatura Latinoamericana Contemporánea



Tal vez habría que aprender a leer en Latinoamérica, y no sólo
"literatura". Aprender, además, a escribir las lecturas; a poder
(abierto el vértigo de la significación) pensar ese vértigo;
constituirlo sin que nos enmudezca; ser capaces de contarlo;
entregarnos pero sobreponernos; trascenderlo.

Josefina Ludmer







Comenzamos el año con el siguiente tema: Narrativa Latinoamericana contemporánea.
En parte, este tema surgió como consecuencia de haber advertido las nuevas claves de lectura que observamos en la actual literatura argentina durante el trabajo del taller el año pasado.


Imagen del video  Latinoamérica, de Calle 13.
   


Y en nuestra última entrada del blog (http://elcronotopotaller.blogspot.com/2012/02/apertura-del-ciclo-2012.html), anticipamos los siguientes autores -contemporáneos y no tanto pero siempre vigentes- :
Juan Álvarez, Giovanna Rivero, Alejandro Zambra, Paola Tinoco, Dani Umpi, Clarice Lispector, Elena Poniatowska, Felisberto Hernández, Roberto Bolaño, Liliana Heker, la poética de Gioconda Belli, Alejo Carpentier, Martín Kohan, y muchos otros que irán mostrando la construcción de la especial mirada masculina y femenina (y discutiremos si existe, o cómo va tomando diferentes formas), sobre la materia ficcional.



Como dice Ricardo Piglia, "La literatura puede contar cosas que la historia no nos ha dicho.
La literatura aborda experiencias concretas; son siempre situaciones muy puntuales, muy personales, las que aparecen, con registros que no son los más deliberados, pero  allí hay  signos, de hace mucho tiempo, donde aparece contado algo que tiene un efecto que se mantiene en términos de intensidad literaria, aunque es probable que hoy sea recibido con menos, llamémoslo, incomodidad".



Respecto de circunscribir la literatura por regiones, sabemos que es más bien una herramienta metodológica, pero que es largo el debate acerca de si existe la literatura universal, (como pedía que se considerase ya Goethe, en 1827, lo que él llamo Weltliteratur-), o bien que hoy no es una realidad porque se desconocen otras literaturas que no sean  las  consideradas desde un punto de vista hegemónico, y hay que dar una visión de esas otras, postergadas. 

Entre ambas posturas, Enrique Vila-Matas nos dice: "Existe la literatura universal, pero sospecho que el concepto engloba sólo las literaturas de Occidente: lo que Goethe denominó Weltliteratur o literatura universal. Así que tal vez no existe. Además, la literatura no necesita calificativos. Universal, por otra parte, es redundante. Total, que no lo sé".

En definitiva, lo que nos importa es dar cuenta de mostrar a otros cosas que hemos disfrutado leyendo, que consideramos dignas de difusión y lo suficientemente fundamentadas como para compartirlas, superando muchas veces las restricciones del cerco académico y aproximándonos a la opinión y la discusión de quienes se interesan por la literatura. Y como bien dice Josefina Ludmer en el epígrafe: aprender a leer y a poder (abierto el vértigo de la significación) pensar ese vértigo.

Y para finalizar e ir entrando en tema, les sugiero vean el video  Latinoamérica, de Calle 13, el dúo de hermanos oriundos de la isla de Puerto Rico: René Pérez Joglar, el Residente, y Eduardo José Cabra Martínez, el Visitante. La crítica mordaz, el comentario incisivo y la opinión franca son sus constantes, así como su particular humor negro, el dominio de la cultura popular y una picardía bien latina:


Aquí va la letra:

Soy,
Soy lo que dejaron,
soy toda la sobra de lo que se robaron.
Un pueblo escondido en la cima,
mi piel es de cuero por eso aguanta cualquier clima.
Soy una fábrica de humo,
mano de obra campesina para tu consumo
Frente de frio en el medio del verano,
el amor en los tiempos del cólera, mi hermano.
El sol que nace y el día que muere,
con los mejores atardeceres.
Soy el desarrollo en carne viva,
un discurso político sin saliva.
Las caras más bonitas que he conocido,
soy la fotografía de un desaparecido.
Soy la sangre dentro de tus venas,
soy un pedazo de tierra que vale la pena.
soy una canasta con frijoles ,
soy Maradona contra Inglaterra anotándote dos goles.
Soy lo que sostiene mi bandera,
la espina dorsal del planeta es mi cordillera.
Soy lo que me enseño mi padre,
el que no quiere a su patria no quiere a su madre.
Soy América latina,
un pueblo sin piernas pero que camina.

Tú no puedes comprar al viento.
Tú no puedes comprar al sol.
Tú no puedes comprar la lluvia.
Tú no puedes comprar el calor.
Tú no puedes comprar las nubes.
Tú no puedes comprar los colores.
Tú no puedes comprar mi alegría.
Tú no puedes comprar mis dolores.

Tengo los lagos, tengo los ríos.
Tengo mis dientes pa` cuando me sonrío.
La nieve que maquilla mis montañas.
Tengo el sol que me seca  y la lluvia que me baña.
Un desierto embriagado con bellos de un trago de pulque.
Para cantar con los coyotes, todo lo que necesito.
Tengo mis pulmones respirando azul clarito.
La altura que sofoca.
Soy las muelas de mi boca mascando coca.
El otoño con sus hojas desmalladas.
Los versos escritos bajo la noche estrellada.
Una viña repleta de uvas.
Un cañaveral bajo el sol en cuba.
Soy el mar Caribe que vigila las casitas,
Haciendo rituales de agua bendita.
El viento que peina mi cabello.
Soy todos los santos que cuelgan de mi cuello.
El jugo de mi lucha no es artificial,
Porque el abono de mi tierra es natural.

Tú no puedes comprar al viento.
Tú no puedes comprar al sol.
Tú no puedes comprar la lluvia.
Tú no puedes comprar el calor.
Tú no puedes comprar las nubes.
Tú no puedes comprar los colores.
Tú no puedes comprar mi alegría.
Tú no puedes comprar mis dolores.

Você não pode comprar o vento
Você não pode comprar o sol
Você não pode comprar chuva
Você não pode comprar o calor
Você não pode comprar as nuvens
Você não pode comprar as cores
Você não pode comprar minha felicidade
Você não pode comprar minha tristeza

Tú no puedes comprar al sol.
Tú no puedes comprar la lluvia.
(Vamos dibujando el camino,
vamos caminando)
No puedes comprar mi vida.
MI TIERRA NO SE VENDE.

Trabajo en bruto pero con orgullo,
Aquí se comparte, lo mío es tuyo.
Este pueblo no se ahoga con marullos,
Y si se derrumba yo lo reconstruyo.
Tampoco pestañeo cuando te miro,
Para q te acuerdes de mi apellido.
La operación cóndor invadiendo mi nido,
¡Perdono pero nunca olvido!

(Vamos caminando)
Aquí se respira lucha.
(Vamos caminando)
Yo canto porque se escucha.

Aquí estamos de pie
¡Que viva Latinoamérica!

No puedes comprar mi vida.

 




 Los esperamos.
Lic. Graciela Occhi.





Consultas por mail: 
gracielaocchi@gmail.com
elcronotopotaller@gmail.com

martes, 14 de febrero de 2012

Apertura del ciclo 2012.

Actividades ciclo 2012.

Y aquí estamos nuevamente, volviendo del receso de enero, con novedades en cuanto a los temas y los días disponibles.
Este año abrimos un taller para principiantes, para conocer los aspectos básicos del taller, cómo leemos, cómo indagamos cada texto. Serán dos clases intensivas, para luego poder insertarse en los talleres con cierta práctica.
Ya en marzo, retomaremos los talleres habituales, con una duración cuatrimestral.

Las actividades del taller de lectura se desarrollarán en los siguientes días y horarios:

  • Febrero: Taller para principiantes.
Viernes 17 y 24/2:  de 10 a 12 horas.
Temario: Borges-Cortázar-Faulkner-Scott Fitgerald-

A través de la profundidad de los autores elegidos, veremos cómo podemos abordarlos y al mismo tiempo empezar a comprender las claves de su escritura, desde los recursos narrativos que emplean hasta la entonación que eligen para contar sus historias.

  • Marzo: Ciclo cuatrimestral.
Martes, de 18 a 19.45 horas: A partir del 6 de marzo. 
Miércoles, de 18.30 a 20 horas: A partir del 7 de marzo.
Viernes de 10 a 11.30 horas: A partir del 9 de marzo. 

Temario: Narrativa Latinoamericana contemporánea:


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Actualmente hay un modo propio de mirar el mundo, una urgencia por semiotizarlo que nos hace observar las diferencias valoraciones que hace cada escritor, sea desde una mirada hegemónica, o bien desde otra más inquietante y perturbadora. Tienen en común un imaginario (particular en cada región), atravesado por el presente, pero que interroga el pasado y también el futuro. Ya lo estuvimos intuyendo cuando el año pasado trabajamos la Nueva Narrativa Argentina, y en parte, este temario es como una continuación de esa mirada abarcadora presente en la literatura actual.
Por eso analizaremos las diversas tendencias de algunos textos, con una serie de características generales pero distintivas, con la idea de comprender la lógica interna de cada uno para luego problematizarlos y ponerlos en relación con otros, inclusive con los de décadas anteriores. Pero principalmente, y como siempre en el taller, disfrutando de la lectura y la construcción de una mirada más crítica y completa.

Algunos de los autores que veremos:
Juan Álvarez, Giovanna Rivero, Alejandro Zambra, Paola Tinoco, Dani Umpi, Clarice Lispector, Elena Poniatowska, Felisberto Hernández, Roberto Bolaño, Liliana Heker, la poética de Gioconda Belli, Alejo Carpentier, Martín Kohan,  y muchos otros que irán mostrando la construcción de la especial mirada masculina y femenina (y discutiremos si existe, o cómo va tomando diferentes formas), sobre la materia ficcional.


Collage del IV Congreso Internacional CELEHIS de Literatura (Mar del Plata-2011)



Los esperamos.
Lic. Graciela Occhi.





Consultas por mail: 
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